miércoles 9 de enero de 2008

El tikista III


Un olor a habano acompaña a las bamboleantes caderas de una cubana con son en el andar. Memoricé su nombre. La ardilla mostró una extraña indiferencia.

Un viento helado y unas extrañas ganas de compartir mis propiedades con el prójimo,ese fue el rastro que dejó aquella rusa. Descartada. El compañero continuaba como si con él no fuera la cosa.

Una canción de Antonio Vega con patas que sonreía como un perro que busca amo .Mi elección.

Él se decantó por una africana altísima. Tenía el andar majestuoso de una princesa y unos pechos de esos que aseguran la reproducción de la especie.

-África – dijo el muchacho.

Pagamos la tarifa de quince minutos, y cada cual se fue para su habitación a la espera de la chica correspondiente.

Para cuando quise despedirme de mi compañero, ya se había perdido entre las puertas del laberinto.

Estaba sólo en la habitación. Procedí a despelotarme con la intención de ganar tiempo. Abrí la ventana, visualicé el interruptor de la luz e hice un rápido inventario de los objetos que había a mi alrededor.

Una modesta cama, una mesita con una sábana y condones en su parte superior, espejos en las cuatro paredes y el techo, una alfombra con motivos africanos y una lamparita que emitía destellos rojizos.

Y entró ella.

Sus ojos eran tan negros que mi propio reflejo aparecía con antorcha. No miraba, inculpaba.

Extendió la sabana en la cama, se quitó el sujetador,el tanga e hizo una señal para que me tumbara. Quiso apagar la luz y la detuve.

-Mejor con luz.

Anudé mis brazos en su cintura y la besé.

5 comentarios:

El Vizconde Valmont dijo...

¿Dónde la beso, Clemenza?
Lo bueno de estos casos es que cuando se acaba no hay que buscar una excusa para ponerse el pantalón y salir por patas.

Kala dijo...

Dios!!! Necesito más!!!!!!

ella y su orgía dijo...

¿De qué me sonará lo del olor a azúcar, ron y limón? ¿De qué?

Besos orgiásticos.

Clemenza dijo...

Vizconde de Valmont : Buen apunte..debí definirlo...

Kala : Sé que la historia te mola pq sale un travesti...no me engañas...

Ellita: Eres malvada...

ella y su orgía dijo...

No sabes la que te espera, majo. La que avisa no es traidora.

Besos orgiásticos.