domingo 30 de diciembre de 2007

Duelo en la Alta Sierra


Restos de la batalla en mi mente. La droga ha arrasado con casi todo. Mil millones de neuronas muertas esparcidas por mi cerebro. Los daños en la sección de recuerdos han sido irreversibles. Sólo una cuantas neuronas valientes aguantaron en pie la última batalla. Esta noche caerán y mi vida empezará de cero.

Subo la persiana y miro. Un gato gris me mira desde la carretera, desafiante. El coche debe frenar para no atropellarle y aun así no aparta la mirada. Un gato con cojones.

Entre el amor y los celos el demonio está metido. Lo dice Pepe Marchena y su voz llena de melodías agradables mi dañada cabeza. Se agradece la ayuda.

En estos días de resaca, me siento como Steve Judd en " Duelo en la Alta Sierra ". Viejo, cansado y sin esperanza. Y lo que es peor, en mi caso, sin un pasado lustroso.

Bueno, lo de matar el pasado es cuestión de tiempo.

jueves 27 de diciembre de 2007

John Wayne


Amo la ociosidad absoluta. Ese no hacer nada y dejar volar tu mente hacia reflexiones carentes de practicidad. Como por ejemplo, tratar de discernir cual es el mejor papel de John Wayne en una película de John Ford.
Por la mañana, mientras jugaba a la ruleta electrónica con un amigo, pensaba en Tom Doniphon.

El aire de perdedor, de heroe en la sombra que debe renunciar a la mujer que siempre ha amado para que ésta sea feliz.
El duelo Tom - Liberty en el bar. Ninguno de los dos se arruga.
La estampa de tipo duro roto por el dolor mientras contempla como su casa arde.

En cambio, a la hora de la comida, quizá por lo familiar del ambiente, la imagen de Sean Thornton ha ganado fuerza.

La escena del beso en la iglesia con la pelirroja. LLuvia,truenos y una mujer que se pierde en el inmenso pecho de Sean. Emoción pura.
La pelea con Will Danaher.
La caminata por los prados irlandeses.

Y ahora por la noche, cuando los fantasmas suelen venir a visitarme, entre ellos aparece Ethan Edwards.

Las miradas con su cuñada Martha. Deduces que hubo una relación anterior.
El plano final. Ethan caminando hacia el infinito. El eterno solitario inadaptado que debe seguir su busqueda.
Ethan clavando el cuchillo compulsivamente tras volver de buscar a los indios.No quisiera estar en las botas de aquellos salvajes...

Y en esas seguiré cuando publique la entrada en este blog.

Deseadme suerte.

miércoles 26 de diciembre de 2007

Snake Plissken



Lleva un parche en el ojo, cazadora de cuero y camiseta de tirantes. Cínico, solitario, chulo, macarra. Su voz es el silbido de una serpiente. Sus movimientos, silenciosos. Es capaz de infiltrarse en un Nueva York desquiciado para salvar a un presidente. Pero lo hace por él mismo. No cree en nadie. Ni siquiera le dan una chica como compañera de viaje. Debe hacerlo sólo. Todo el mundo le daba por muerto. Es una leyenda.Se pasa media película cojeando y, aun así, es capaz de vencer a un gorila inmenso en un combate a muerte.Logra su objetivo y se va como vino, silencioso.
Es Snake Plissken.

miércoles 19 de diciembre de 2007

La web


Dice la leyenda que Poe acabó improvisando cuentos por las tabernas a cambio de un vaso de cualquier licor barato. Yo, aunque más modesto y, por supuesto, peor escritor, ayer vendí este post por una triste mediana.
Aun así, sucede que lo hubiera escrito de cualquier modo pero, tan miserable es mi condición, quise sacar tajada del asunto.
En cualquier caso, quería instaros a que visitéis la página web del tikismo. Sí, es la primera que aparece en el lado derecho de mi blog.
Bueno, los que seguís mi blog desde el principio, sabréis que el objetivo inicial de
éste era la difusión en la red de este singular movimiento. Pero, aunque empecé con fuerza e intentando desgranar poco a poco la esencia del tikismo, acabé desviándome hacia otros lugares y, creo,he abandonado definitivamente la exploración del movimiento. Supongo que en este alejamiento del objetivo inicial, ha influido mi vanidad literaria y unas estupidas ansias de trascender y mostrar mi universo en la red. Como si fuera un tipo especial. Nunca cambiaré.
El caso es que la página que os recomiendo sí que refleja con bastante precisión lo que es el tikismo. Muestra el argot que utilizamos, los tipos de tikistas que existen, ejemplos de tikistas ilustres y una amplía definición del concepto en si mismo. Además, el administrador de la web, se pega la currada de seleccionar los videos mas curiosos, ajustados o no al concepto de tikista, y colgarlos cada domingo por la noche. Fijaos el trabajo de investigación y las horas de buceo en la red que nos ahorra.
No sé, creo que vale la pena darse una vuelta por allí, echar un vistazo, participar en alguno de los concursos del foro y dejar un mensaje de aliento a todos los que trabajan para que el movimiento tenga repercusión.
También me gustaría que se hicieran sugerencias para mejorar la página o dar nuevos enfoques para la difusión del movimiento.
Lo dicho, que lo disfruteis y recordad, nuestro objetivo último es que Matias Prats, algún día, hable de nosotros.

martes 18 de diciembre de 2007

Ajedrez II


De eso no hay duda, pienso. Contemplo mi delicada posición en el tablero. Ha descubierto mi engaño inicial y estoy totalmente desarbolado con sus alfiles en dirección a mi enroque y su otra torre arrasando mi nube de peones.
-Si quieres, ya lo hablo yo con ella. Guárdate las ganas de matar, anda, que tu culito prieto sería portada en el Playboy de la cárcel.
Reímos con ganas mi comentario y en ese momento aparecen dos ojos violetas, una media melena morena y una blusa de gasa fina a punto de ser desbordada por dos pechos descomunales. Ana. Es salvajemente preciosa. Me la seguiría follando aunque fuera la novia de Al Capone. Maldita sea mi estampa.
J va a la cocina a preparar unos cubatas y yo empiezo a hacer tres rayas.
-J sospecha algo, o más bien mucho – le susurro al oído
-Tienes que ayudarme a matarlo. Estoy harto de él y de su asfixiante control sobre mí.
- ¿Pero es que aquí se ha vuelto todo el mundo loco?...aquí nadie va a matar a nadie... tenemos que dejarlo y punto. Tú eres de J, lo conozco de toda la vida y no quiero ser yo quien le descubra que su novia es la más puta del barrio.
Su lengua entra a cuchillo en mi boca. Me parece oír el silbido de una serpiente.
-Te gusto demasiado y sé que me ayudarás a matarlo- asegura con vicio en la mirada.
En el tablero, achico agua como puedo mientras su dama me amenaza con la vista clavada en el hueco de mi enroque. Observo cómo un rayo de luz se cuela por la ventana e ilumina mi caballo. Lo muevo buscando la corazonada.
-El ajedrez es muy aburrido – dice una voz femenina ignorante.
-El ajedrez es la vida – filosofa J que vuelve de la cocina con tres cubatas – un espacio sin límite en el que puedes vagabundear y aislarte de los malos pensamientos.
-Siempre estás con lo mismo. El ajedrez no es más que un juego de perdedores. Eres incapaz de hacer algo atrevido.
Hay un cruce de miradas desafiantes que provoca un error grave en la movida de J. Lo aprovecho con solvencia y encaro la partida a un cómodo final con dos peones de ventaja.
-Si te gustan los aventureros, sal por esa puerta y ve en busca de ellos.Si no lo has hecho ya… – son las gélidas palabras de J.
-Me dais asco, tú, tu ajedrez y tu sarcasmo barato – grita Ana y le arroja el líquido del cubata a la cara.
- ¡¡Eh, eh, chicos, calmaos un poco!! – digo intentando poner cordura en una situación que siento se me está escapando de las manos.
J se limpia lentamente el líquido con una servilleta, se levanta y pone la navaja en la cara de Ana. Esta reacciona con rapidez, saca una pistola y la sitúa en el paquete de J.
-Si disparas me dará tiempo a dejarte un recuerdo en la cara.
-Universitario, métele un tiro a este idiota, ¡¡¡ayúdame!!!
Ana me mira directo a los ojos, con la melena despeinada y un lunar asomándose por encima de su blusa. Se enciende dentro de mí un deseo incontrolable de follarla. No puedo evitarlo. La cara desencajada de J huele a miedo.
En medio del caos, se me aparece la jugada definitiva para el jaque mate. Saco el revolver. Disparo.
Su cuerpo cae como el de un boxeador noqueado, a plomo.
-Sigamos con la partida, J.

lunes 17 de diciembre de 2007

Ajedrez I


J discute con Ana en la puerta. Mientras, yo dispongo con cuidado las piezas sobre el tablero de ajedrez. Ayer dimos un buen golpe en una gasolinera y hoy toca relajarse.
Dos gritos y un portazo dulcificado por la promesa de traer hielo para los cubatas preceden a la primera movida de J.
Gambito de dama, vaya, tiene ganas de complicarse la vida.
-Universitario, voy a matar a Ana y quiero que me ayudes – dice J con la mosca detrás de la oreja debido al peón que le acabo de regalar. Lógicamente, le estoy tendiendo una sutil celada. Por cierto, sí, aunque robe gasolineras, estudié filología. Y no me iba mal pero siempre me gustó demasiado el dinero fácil.
- ¿Qué ha sucedido esta vez, tipo duro? – respondo con la intención de restar importancia al comentario.Intento aparentar seguridad pese a la conocida fragilidad mental del individuo y la navaja que reluce en su bolsillo.
-Creo que me engaña con otro.
-Déjate de tonterías, Ana te quiere con locura – miento – sería incapaz de hacerte eso.
-No, tío, son sensaciones, maneras de comportarse, comentarios aislados. Me engaña, de eso estoy seguro.La conozco muy bien.
- ¿Sospechas de alguien?
Su torre en la fila siete me está haciendo mucho daño.
-No,y eso es lo que me está matando. No tengo ni la menor idea.
Con la esperanza de que mi suspiro aliviado no se note, sacrifico mi torre para salir de una difícil posición
-Quizá deberíais sentaros y hablarlo,¿ no crees?
-Lo he intentado pero esquiva el tema. Siempre fue una chica lista.

viernes 14 de diciembre de 2007

Y Bird robó el balón



1987-Finales de la Conferencia Este

A cinco segundos del final, con un punto abajo, los Celtics pierden el balón. El Boston Garden, una olla a presión donde los espectadores sudan desde dos horas antes del inicio del partido, es un funeral. El partido parece perdido. Pero, en aquella época, Bird era quien decidía cuando un partido había acabado. Nunca des un partido por perdido si en tu equipo juega el pájaro.

Isiah Thomas, mira a Laimbeer. Bird, se olvida de su marcador y mira a los ojos del base rival. Ha leido su pensamiento o quizá los duendes del Garden se lo han susurrado al oído.

Thomas saca y Bird sprinta. No es más rapido el que más corre sino el que sabe adonde va. El pájaro roba el balón, mantiene el equilibrio milagrosamente y asiste al desaparecido DJ para que éste enceste.

108-107.3-2 en la eliminatoria.

Auerbach sonríe y enciende el puro de la victoria.Russell mira con nostalgia sus once anillos. El Garden se rinde a los pies de su heroe.

A Sergio y a todos los que sabemos quien fue y será el número uno del juego.

miércoles 12 de diciembre de 2007

Norman Mailer


Mi padre tenía la cara inexpresiva.
-¿Has oído hablar de Frank Costello? -me preguntó.
-Uno de los gángsters más importantes -dije con admiración.
-Una noche, Frank Costello estaba sentado en un club nocturno, en compañía de su rubia, una chavala muy guapa, y en su mesa estaban también Rocky Marciano, Tony Canzoneri y Dos Toneladas Tony Galento. Una reunión de italianos. La orquesta tocaba. Y Frank va y le dice a Galento: "Anda, baila con Gloria". Esto pone nervioso a Dos Toneladas. No le gusta bailar con la chica del gran hombre. ¿Y si la rubia se le arrima demasiado? Así que le dice: "Bueno, señor Costello, ya sabe que no soy un gran bailarín". Y Frank le contesta: "Y una mierda, bailas muy bien. Baila con Gloria". El caso es que se levanta y da un par de vueltas por la pista con la muchacha, manteniéndola muy alejada, y cuando vuelve con la chica a la mesa, Costello le pide lo mismo a Canzoneri. Tony saca a bailar a la rubia. Luego le llega el turno a Rocky Marciano. Éste es el único que se considera lo bastante importante para llamar a Costello por el nombre de pila, y le dice: "Señor Frank, ya se sabe que los pesos pesados no nos lucimos en una pista de baile". Frank Costello le contesta: "Sal a la pista y baila con Gloria". Mientras bailan, Gloria aprovecha la ocasión para decirle al oido: "Oye, hazme un favor. A ver si consigues que el tío Frank dé unos pasitos conmigo". Terminado el baile, Rocky lleva a la chica a la mesa, sintiéndose un poco más relajado, en tanto que los demás ya se han tranquilizado. Comienzan a pinchar al gran hombre, con mucho cuidado, ¿comprendes? Sólo bromeando un poco: "¡Venga señor Costello...!" "¡Vamos, señor Costello, complazca a la señorita!" Y Gloria ledice: "Sí, ¡por favor...! Y los otros dicen: "Ahora le toca a usted, señor Frank". Pero Costello niega con la cabeza y dice: "Los tipos duros no bailan".

Fragmento de su novela " Los tipos duros no bailan "

lunes 10 de diciembre de 2007

Bomba de relojería ( última entrega )


Empieza a caer la tarde, las nubes han tomado como prisionero al sol y dominan el cielo como los funcionarios las cárceles. Harto de vagar sin rumbo, voy al encuentro de mis amigos que andan ya bastante borrachos y con vistas a seguir aumentando su grado de alcohol en la sangre. Me dicen que les acompañe a un pub y lo hago por inercia.
Observo a una chica acercándose a la barra con movimientos pausados. Tiene el pelo de Uma Thurman en Pulp Fiction, cara de vampiresa con las reservas de sangre bajo mínimos y un cuerpo de niña embutido en una camiseta dos tallas inferior a lo que la decencia marca. Inicio una hábil maniobra de acercamiento. La miro con descaro y al observar su receptividad, me acerco a ella con un cigarro y una mirada de tipo duro. Le hablo de poesía y de música y de cine y le enseño el tatuaje que me hice en la cárcel y le cuento historias de la mili y la invito a una copa y sus ojos empiezan a brillar y me hace bromas sobre la edad y dice que podría ser su padre y yo creo que esta noche me lo comeré todo. Se roza conmigo mientras bailamos muy pegados y reímos fuertemente con nuestras caras a escasos milímetros. Hace que mi corazón vuelva a sentirse vivo. Voy un momento al lavabo y al volver, ya está besándose con otro. Me mira y se ríe. Dibuja una mueca que a mí me parece maliciosa. Me hace sentir como un lobo engañado por un conejo.
Salgo cabizbajo del bar, con los puños apretados y fuego en la mirada. La lluvia cae con fuerza, las gotas son agujas que se clavan en mi cuerpo. Mi mal humor aumenta. Huyo hacia un portal esperando que amaine, la lluvia y mi mal humor. Encendido como un demonio, la veo pasar. Camina sola y va bastante borracha. Me acerco a ella sin saber demasiado por qué ni con qué objetivo. Empieza a insultarme desde lejos. Cuando llego a su altura, descargó un puñetazo repleto de rabia contra Marta y todas las mujeres del mundo. Un hilillo de sangre fluye por su nariz y una gran frustración sale despedida de mi cuerpo. Me mira tan asustada como yo lo estoy por mi golpe. Durante unos segundos nos quedamos mirando fijamente el uno al otro, como dos luchadores de sumo antes de empezar el combate. Sonrío. Noto el miedo en sus ojos. Empieza a correr. Socorro. La alcanzo. La tiro al suelo con violencia. La cabalgo. Sudo y empujo. Sudo y empujo. Sus gritos provocan que mi placer sea mayor. Acabo y me voy.
Ella se queda llorando en el suelo y yo me pierdo entre la lluvia.

domingo 9 de diciembre de 2007

Bomba de relojería ( entrega IV )


Mamá se emociona al verme cruzar el umbral de la puerta de casa. Papá mantiene la mirada fija en el televisor, besando una cerveza e increpando a un arbitro por un fuera de juego inexistente. Ella me dice que parezco mucho más viejo de lo que soy y le contesto que para ella siempre seré un niño. Se vuelve a emocionar y yo la abrazo. Lloro como un niño, como su niño.
Él le grita porque la comida tarda. Nunca he soportado que mi padre le grite, se lo hago saber y él intenta golpearme con buen criterio, como el tipo duro que es. Le paro el golpe con facilidad y mantengo mi puño a un palmo de su cabeza durante unos segundos. He cometido muchos errores en mi vida pero soy incapaz de pegarle al viejo. Abandono la casa llevándome algunas fotos de mis amigos, las del día que ganamos el torneo de fútbol sala, alguna de mi madre e incluso una de mi padre en la que posa orgulloso de mí porque había ganado un torneo de ajedrez. En cualquier caso, rompo todas las que salgo con Marta, de forma instintiva y sin dudarlo.
Echaré de menos a mi madre.
Entro en la biblioteca, me apetece leer un rato, evadirme, sumergirme en historias luminosas como solía hacer en la cárcel. La gente se aparta de mi camino cuando paso y yo simulo quitarme un imaginario sombrero al pasar delante de ellos. Escucho que dos chicas susurran comentarios sobre Lorca, intento dar mi opinión, sus poemas me mantuvieron vivo en la cárcel. Me miran de arriba abajo, se sonríen una a otra y vuelven la vista hacia sus lecturas.

jueves 6 de diciembre de 2007

Bomba de relojería ( entrega III )


Nadie me responde. Intento no perder los nervios y lanzo la misma pregunta . Alguien se atreve a comentarme que se ha vuelto a casar. Bajo la cabeza y contraigo los labios. Pido que me digan dónde puedo encontrarla. Un whisky de un trago y un nos-vemos son mis dos últimas acciones en el local.
Salgo en su busca
Vigilo la casa donde me han dicho que vive. La veo salir acompañada de dos niñas y un hombre. Él la rodea con los brazos, la acaricia con ternura y la hace reír bastante. Mi corazón hierve en la sombra. Las niñas corretean a su alrededor peleándose entre ellas.Marta está muy guapa, verla sonreír me produce una sensación contradictoria de alegría y celos. Sus ojos pardos no han perdido la fuerza, ni el embrujo, son los mismos que hace veinte años empezaron a llorar conmigo. Me decido a acercarme a saludarla. ¿Qué tal?. ¿ Qué haces aquí?.Nada, me apetecía verte. Veo como retrocede y busca cobijo en las anchas espaldas de su maridito. Éste me ofrece un cigarro y me dice que me calme. Se lo tiro a la cara. A mí no se me calma con un filtro. Podría chafarle el cráneo y patearlo hasta que le saliera sangre por los ojos. Me limito a sonreír a Marta y preguntarle si es feliz. Su marido está muerto de miedo y las niñas comienzan a llorar porque no entienden nada.
No me responde, su marido se la lleva calle arriba mientras yo me quedo de pie, completamente sólo y esperando que ella se dé la vuelta, mande a la mierda a su marido y se refugie en mis brazos. No lo hace y no la culpo. Lo mucho que yo la quiero y se va sin volver la cara. Como decía el fandango.
Que seas feliz, Marta, que seas feliz.

miércoles 5 de diciembre de 2007

Bomba de relojería ( entrega II )


Me confundo entre los pasajeros del tren.Soy un personaje anónimo agarrado a un asidero del vagón. Me sacio con la fragancia de una morena de ojos negros, piel dorada y emergentes pechos protegidos por una carpeta universitaria. Evito rozarme con ella y procuro mirar hacia otro lado. Fijo mi vista en la hilera de pinos que la naturaleza ofrece a través de la ventanilla. Los gritos de unos adolescentes interrumpen mi armonía pero una mirada feroz al que parece el jefe de la pandilla me basta para volver a poner las cosas en su sitio.
Ya estoy en el barrio.
Han tirado el parque donde jugaba en mi infancia y en su lugar hay un gimnasio. Bares con rótulos luminosos, pisos viejos con más grietas y pintados de otros colores, cybercafes, niños que visten la camiseta de jugadores bastante más jovenes que yo, niñas que se han convertido en mujeres y que ni me recuerdan, rincones que han quedado vacíos por la muerte de ancianos que los ocupaban.
Busco una referencia y la encuentro en el bar que frecuentaba. Se me recibe entre las voces y los jaleos de mis antiguos amigos. Respondo con un silencio que les confunde. Me abrazan, me empujan con pasión pero soy incapaz de corresponderles en la misma medida. Siguen siendo igual de brutos, se ríen de su sombra y beben como animales. Les cuento que he descubierto que en la vida hay algo más que colocarse y andar detrás de mujeres, que puedes viajar a través de los libros, volar con la música clásica. Provoco una risotada general que corto de raíz con un manotazo en la mesa.Acto seguido,les pregunto por Marta.

martes 4 de diciembre de 2007

Bomba de relojería ( entrega I )


Recojo mis efectos personales y añado un par de libros, regalo del funcionario que ahora me abre la puerta. Nunca pensé que mataría mi tiempo en la cárcel con poesía Beat.Mi cuerpo tiembla como el de una colegiala en su primer día de escuela. Aún así, alcanzo a armar una media sonrisa de despedida. El funcionario guiña un ojo y me lanza un buena-suerte.
Me quedo quieto unos segundos, echo la cabeza hacia arriba, abro los brazos y aspiro todos los olores que mi nariz es capaz de asumir. Soy libre, puedo hacer lo que me plazca. Echo a correr, grito como un loco hasta que mis pulmones me detienen y entonces, doy un saltito y golpeo los talones en el aire. Ahora camino con las manos en los bolsillos, tarareo canciones de Triana e intento empaparme de todos los colores, sonidos, paisajes y gentes que Barcelona me ofrece.
Acostumbrado al gris, me recreo en la riqueza visual del Mercado de las Flores, río con los mimos de las Ramblas, escucho a los músicos del Metro, me pierdo en las calles del Raval y me pruebo, en sus tiendas, la ropa que se lleva ahora.
Al salir de una de éstas, paro frente a un escaparate para arreglarme un poco la melena y la barba .Estoy largo rato observándome hasta que creo ver la imagen de Marta junto a la mía. Me giro sobresaltado pero ella no está, ni tan siquiera nadie que se le parezca. Sólo un gato que me mira desde abajo. Rabioso, lo aparto de mi camino de una patada y me dirijo a la estación rumbo a mi barrio.