miércoles 26 de diciembre de 2007

Snake Plissken



Lleva un parche en el ojo, cazadora de cuero y camiseta de tirantes. Cínico, solitario, chulo, macarra. Su voz es el silbido de una serpiente. Sus movimientos, silenciosos. Es capaz de infiltrarse en un Nueva York desquiciado para salvar a un presidente. Pero lo hace por él mismo. No cree en nadie. Ni siquiera le dan una chica como compañera de viaje. Debe hacerlo sólo. Todo el mundo le daba por muerto. Es una leyenda.Se pasa media película cojeando y, aun así, es capaz de vencer a un gorila inmenso en un combate a muerte.Logra su objetivo y se va como vino, silencioso.
Es Snake Plissken.

2 comentarios:

El Vizconde Valmont dijo...

y yo he jugado al póker en noche buena con una rubia oxigenada y le debo tres meses a mi casero. Eso sí que son huevos. Menos mal que le robo la estufa a los inquilinos para no pasar frío mientras escribo.
Bienvenido de nuevo, CLEMENZA.

Putas y Princesas dijo...

Interesante, morboso.. me gusta