
Amo la ociosidad absoluta. Ese no hacer nada y dejar volar tu mente hacia reflexiones carentes de practicidad. Como por ejemplo, tratar de discernir cual es el mejor papel de John Wayne en una película de John Ford.
Por la mañana, mientras jugaba a la ruleta electrónica con un amigo, pensaba en Tom Doniphon.
El aire de perdedor, de heroe en la sombra que debe renunciar a la mujer que siempre ha amado para que ésta sea feliz.
El duelo Tom - Liberty en el bar. Ninguno de los dos se arruga.
La estampa de tipo duro roto por el dolor mientras contempla como su casa arde.
En cambio, a la hora de la comida, quizá por lo familiar del ambiente, la imagen de Sean Thornton ha ganado fuerza.
La escena del beso en la iglesia con la pelirroja. LLuvia,truenos y una mujer que se pierde en el inmenso pecho de Sean. Emoción pura.
La pelea con Will Danaher.
La caminata por los prados irlandeses.
Y ahora por la noche, cuando los fantasmas suelen venir a visitarme, entre ellos aparece Ethan Edwards.
Las miradas con su cuñada Martha. Deduces que hubo una relación anterior.
El plano final. Ethan caminando hacia el infinito. El eterno solitario inadaptado que debe seguir su busqueda.
Ethan clavando el cuchillo compulsivamente tras volver de buscar a los indios.No quisiera estar en las botas de aquellos salvajes...
Y en esas seguiré cuando publique la entrada en este blog.
Deseadme suerte.


1 comentarios:
Empiezo a sospechar de algún tipo de conexión cósmica. Acaba usted de nombrar mi película favorita: "El hombre tranquilo". Ese beso en la iglesia es algo increible, y no nos olvidemos de la música. La pelea con el hermano de Mary Kate Donahue es genial, como cuando paran en medio de los puñetazos a beberse una pinta antes de seguir. Esa camaradería y nobleza que ya se ha perdido.
Ha vuelto usted a ponerme la piel de gallina.
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