
Este libro no tiene la lucidez de la Conjura de los necios, ni la profundidad psicológica de Crimen y castigo, ni la capacidad para sacarte una sonrisa de El misterio de la cripta embrujada, ni el desasosiego existencial de El lobo estepario...pero le guardo un especial cariño porque fue el primer libro no juvenil que leí y, claro, las primeras veces, por muy desastrosas que sean en algún otro campo, siempre son especialmente recordadas.
El caso es que ayer lo encontré en el fondo de un cajón, con alguna que otra página rota, maltratado por mi legendario desorden ( inciso : mi desorden no es algo buscado, es un tema de genética, de ADN, os lo juro ) , lleno de polvo y amarillento antes que doblarse ante nadie.
Y recordé al viejo John Book, su violencia mal contenida, su curiosa manera de solucionar los problemas a puñetazos y cómo me robó el cine aquel personaje que había dibujado en mi mente, para convertirlo en el imbécil de Harrison Ford.
Y recordé a Rachel Lapp, la joven amish viuda, atraída por el rudo Book pero atrapada en una especie de secta anclada en el S.XIX, dos mundos diferentes, un amor imposible, qué dramón, por Dios ( lo siento, soy un romántico incorregible ).
Y recordé cuando Book, escondido en la comunidad amish, a salvo de los malos, malísimos, se marcaba un baile con Rachel en el granero de los Lapp, al ritmo de una voz nasal que decía que no entendía de Matemáticas, ni de Biología, ni de Historía, sólo sabía que la amaba y le bastaba... Wonderful world de Sam Cooke.
Y el final, John Book se despide de los Amish para volver a su ciudad y se cruza en el camino de vuelta con el pretendiente de Rachel y le mira y piensa cagoentó, sí las cosas fueran de otra manera y no puede ser y la cosa acaba mal y Rachel se tiene que casar con el rubiales y a mi me jodió mucho la primera vez, la verdad.
Más tarde me di cuenta que aquello no era más que un best seller, un cóctel habilmente preparado con los ingredientes justos de acción, tensión erótica, documental...pero no me importó, qué coño, para mi era un libro especial y eso es innegociable.
El caso es que he empezado una nueva relectura y, no sé, a través de las páginas del libro, voy haciendo balance de las cosas que han ido cambiando entre relectura y relectura, cómo si con el libro en las manos pudiera viajar hacia atrás en el tiempo.
Muy extraño, muchachos. Ya me lo decía mi madre, te vas a quedar loco con tanto libro ( a voces, claro ).


4 comentarios:
No he tenido el placer de leer el libro. La peli la vi cuando hacían en telecinco hace mil años aquellas sesiones interminables de cine los viernes por la noche.
P.D: El título de la canción es "wonderful world" a secas. (ya sabes que siempre fuí un puntilloso asqueroso)
Coño, es cierto, What a wonderful world la cantaba el negro de la voz ronca. En cualquier caso, gracias por la corrección.
HOLA HE ENTRADO EN TU BLOG, PORQUE ME HA LLAMADO LA ATENCIÓN LA PALABRA " TIKISTA " Y ME GUSTARÍA SABER QUE SIGNIFICADO TIENE
Impaciente amiga,
Eso es algo que debes descubrir tu misma a traves de los posts que iré publicando.
Un consejo: Si en tu lugar de trabajo tienes algun compañero, dale cariño...
Publicar un comentario en la entrada